Catedral de Santa Rosa: Luces y sombras de la catedral que rompe el horizonte

Hace unas semanas publiqué mi cuenta de Instagram un croquis sobre la catedral de Santa Rosa; croquis que despertó algunos comentarios sobre lo que esta resolución plástica tan particular genera.

Sin duda alguna, la noción de patrimonio ha ido evolucionando con el correr de los años, así también algunas amenazas como la especulación inmobiliaria siempre creciente e imparable; esto contribuye a que la sociedad contemporánea se dispute continuamente su propia indefinición. Ante esta realidad el concepto de patrimonio se torna variable y en continua evolución; a pesar de ello podríamos aventurarnos y decir que el mismo encierra el potencial de promover el acceso a la diversidad cultural y su disfrute. Puede también enriquecer el capital social conformando un sentido de pertenencia, individual y colectivo que ayuda a mantener la cohesión social y territorial. Este último punto, afortunadamente, las nuevas generaciones lo tomamos como primordial como forma de conocer de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Los abuelos nunca mueren declaraba Enrique Orschanski en un artículo por demás emotivo pero revelador y es que en parte aportan algo que los padres no siempre vislumbran: pertenencia e identidad. Sacando rápido esta “curita emotiva” que nos obliga a intentar comprender el paso del tiempo nos reencontramos con otra verdad a gritos, nuestra temporalidad. Cuando las historias se vuelven confusas y la batalla contra la finitud parece perdida, la historia y la arquitectura nos ilusionan y nos invitan a apelar a la nostalgia y reconocer en el patrimonio un componente fundamental de la ciudad, su memoria e identidad.

Este artículo es el primero de varios, en los que vamos a conversar y rescatar historias de nuestro acervo cultural. Adoptamos por un rato el papel de Jano (dios romano de las puertas) y miraremos delante y detrás de nuestro patrimonio, entendido como la materialización del porvenir del pasado.


Cuando me puse a buscar información sobre la Catedral me contacté con Lourdes Urruti, ella es estudiante de la Licenciatura en Turismo de la UNLPAM y le ha tocado en varias ocasiones estudiar el casco histórico de la ciudad.

A continuacion pueden leer el extracto de la entrevista grabada para Yo Amo La Pampa en Youtube:


Walter Benvenuto: Antes que nada, muchas gracias por sumarte a la entrevista sabemos que estas muy ocupada y es un placer que te tomaras el tiempo de atenderme. Contame un poco sobre vos


Lourdes: Me llamo Lourdes Urruti, tengo 22 años , estudio Licenciatura en Turismo en la UNLPam y tengo mi propio emprendimiento hace ya 3 años llamado “Ojos de Dragon, un Showroom de accesorios plata 925. Sinceramente es mi vida, me dedico exclusivamente a él!!

W: Lo bien que haces! ¡¡¡van de la mano los estudios y el emprendimiento!!! Decime, como santaroseña ¿ Crees que tanto Santa Rosa como La Pampa tienen potencial de convertirse en una locación turística? ¿O debiéramos enmarcarnos definitivamente como lugar de paso?

L: Un lugar de paso nooooo! justamente el otro día estábamos hablando con una clienta (ella es de Buenos Aires) sobre lo mucho que le gusto conocer la Estancia La Malvina y terminamos hablando de lo que podía hacer y conocer en la provincia.

Sí, creo que tienen potencial turístico, Santa Rosa siempre lo vi como un futuro gran corredor gastronómico, acompañado de mucha historia. Creo que la arquitectura justamente del lugar es muy importante y diversa. En cuanto a La Pampa en general, obvio que también, hay diversas estancias con patrimonios únicos. Resalto 25 de Mayo, un lugar lleno de aventuras lo considero es un gran destino!

W: ¿Porque estudiaste la catedral? ¿Te llamo la atención su impronta, su historia o su concepción formal?

L: Elegí la Catedral porque el gran comentario que hace una persona que la ve por primera vez es “que rara”, “me encanta”, o “es horrenda”. No hay punto medio y eso es interesante, rompe con los esquemas, es innovadora y asombra. Por todo ello creo que debe trascender al interés local y quien dice a lo turístico de una forma más amplia. Su historia y la arquitectura cuentan grandes cosas.

W: ¿Cuál crees que la importancia de este edificio y de su conservación?

L: Siempre creo que es importante mirar los contextos, de lo que sucede y de lo que sucedió, y cuando te metes en ese contexto es donde las cosas empiezan a tener sentido y toman otro camino qué tal vez no conocíamos. La Catedral para mi tiene eso, historia, en diversos contextos que hacen de ella una construcción polémica como la vemos hoy.

W: Contame un poco de la historia de la Catedral

L: La primera iglesia se fundó el 30 de agosto de 1895, 3 años después de la fundación de Santa Rosa que ocurrió en el año 1892. Esta iglesia llevaba inicialmente el nombre de “Iglesia de Santa Rosa de Toay”, en honor a Santa Rosa de Lima, la patrona de la flamante ciudad; y el terreno donde se encuentra la construcción fue donado por el Coronel Remigio Gil y Don Tomás Mason, quienes además dispusieron de todos los materiales y las primeras campanas.


Ya para 1942-43 como se puede ver en la fotografía, la iglesia contaba con una nueva fachada y una torre con mayor altura, que fue construida en 1932. Pero esta iglesia tampoco sobrevivió demasiado tiempo, ya que, en 1953, se llama a licitación para construir la iglesia parroquial y es así como el viejo templo se demuele, dando inicio a la construcción de la nueva Catedral que demandó varios años.

W: Ya vamos a volver a eso, pero tengo entendido que hay una anécdota muy particular sobre esos primeros años y una disputa con el municipio, ¿Verdad?

L: Sii!! en 1925 casi fue rematada por la municipalidad, quien decidió cobrar impuestos por “servicios generales” a todos los contribuyentes, y esto alcanzaba a la iglesia. Al resistirse, en 1927 la Municipalidad siguió la vía de apremio, designó día y martillero; pero el remate no llegó a concretarse ya que un grupo de contribuyentes pagó finalmente la deuda. En ese tiempo el intendente era Victor Lordi (del partido socialista) y el sacerdote a cargo de la iglesia era el padre Farinatti.

W: ¿Y la refacción que todos conocemos de cuándo data?

L: El proyecto de transformar la anterior iglesia y cambiar su fachada comienza a mediados de la década del 60, aunque la idea debió esperar algunos años hasta que se pudo empezar. La obra es del arquitecto Santiago Swinnen, nacido en Bélgica, quien llegó a nuestro país en el año 1958 y cuando conoció La Pampa se enamoró del lugar, a tal punto que se quedó para siempre acá.

El caso es que cuando finalmente se comenzó con la construcción de los rombos y se llegó hasta el primer nivel la obra otra vez se frenó, algunas versiones dicen que coincide con los años de la dictadura militar. Según lo que averigüé puede deberse a un cambio de autoridad eclesiástica, ya que en 1973 asume como nuevo obispo Adolfo Arana. El caso es que Arana era un hombre de perfil más tradicional y consideraba que la fachada de la nueva iglesia era demasiado moderna y no representaba lo que él se imaginaba que debía ser una Catedral.

A tal punto llegó el freno de la obra que para que no continuaran realizándose las estructuras de hormigón armado, parece que mandaron a cortar al raz del hormigón los hierros que sobresalían con la finalidad de completar el resto de los rombos y así se imposibilitaba seguir.

El obispo Arana fallece en 1984; en 1985 llega otro obispo –Atilano Vidal- que fallece en 1991 y es reemplazado por monseñor Rinaldo Fidel Brédice que no sólo estuvo encantado con aquel proyecto del arquitecto Swinnen, sino que además era su amigo y decidió continuar la obra. Para hacerlo fue necesario hacer un trabajo inmenso de recuperación de la estructura original y hacer posible la obra que hoy vemos. La continuación de la obra se realizó con encofrados de madera “a la antigua”.

W: Por lo que decis, más allá de las reacciones que despierte esta obra, es una proeza poder contar con ella. Decime ¿Te gusta particularmente lo propuesto?

L: Más allá de mis ideales, y de no tener postura religiosa, creo, que la Catedral tiene un gran valor arquitectónico, histórico, cultural y hasta sentimental para muchas personas, principalmente para Santiago Swinnen, por ejemplo. Desde mi punto de vista es asombro, es polémica y eso para mí es sumamente importante.

W: ¿Te costó mucho encontrar información sobre la obra?

L: Lo técnico no, lo conseguí en el archivo histórico municipal y en internet hay varias cosas. Pero lo que es de color, esos detalles que no se conocen los conseguí hablando con varias personas, Laura Davini, Lucas Swinnen, por ejemplo.

Compartir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.